Cuando alguien va a operarse de catarata, una de las preguntas más frecuentes es: "¿qué lente me van a poner?" Y la respuesta importa, porque el lente intraocular que reemplaza al cristalino opaco va a definir cómo ese paciente ve el mundo por el resto de su vida.

No hay un lente que sea el mejor para todos. Hay lentes que son los mejores para cada persona, dependiendo de sus características oculares, sus expectativas y su estilo de vida. Este artículo explica dos de los tipos más utilizados: el monofocal y el tórico.

El lente monofocal: claridad en una distancia

El lente monofocal es el tipo más básico y más utilizado en cirugía de catarata. Como su nombre lo indica, tiene un solo foco: corrige la visión para una distancia determinada. En la gran mayoría de los casos, esa distancia se elige para ver bien de lejos.

¿Para qué sirve el lente monofocal?

Permite ver con nitidez a la distancia para la que fue calculado — habitualmente la visión lejana. El paciente puede ver bien para manejar, ver televisión o reconocer personas en la calle sin anteojos. Para leer o usar el teléfono, va a necesitar anteojos de lectura.

Esto no es una limitación menor ni un defecto del lente. Es su diseño. Y para muchos pacientes, es exactamente lo que necesitan. Una persona que no le molesta usar anteojos para leer pero que quiere ver bien de lejos sin ellos es un candidato perfecto para el monofocal.

La ventaja del monofocal es que da una imagen muy limpia, con excelente contraste y sin los efectos visuales — halos, deslumbramiento — que pueden aparecer con los lentes multifocales. Para quienes manejan mucho de noche o tienen trabajos que exigen alta calidad de contraste, eso puede ser determinante.

Expectativa realista: Con un lente monofocal estándar configurado para lejos, la gran mayoría de los pacientes va a necesitar anteojos para leer. Eso es normal y esperado. La cirugía resuelve la catarata y mejora la visión lejana; no elimina la necesidad de lentes de lectura.

El lente tórico: cuando el astigmatismo entra en la ecuación

El astigmatismo es una de las condiciones refractivas más comunes. Ocurre cuando la córnea — la capa transparente frontal del ojo — no tiene una curvatura perfectamente esférica. En lugar de ser como una pelota de tenis, es más parecida a un balón de rugby: más curvada en un meridiano que en otro.

Esa irregularidad hace que la luz se enfoque en más de un punto. El resultado es visión borrosa o ligeramente doble a todas las distancias, que no mejora simplemente con acercarse o alejarse del objeto que se quiere ver.

¿Por qué un lente estándar no corrige el astigmatismo?

Un lente monofocal estándar tiene potencia óptica uniforme en todos los meridianos. No puede compensar la diferencia de curvatura que genera el astigmatismo corneal. Si un paciente tiene astigmatismo significativo y se opera con un lente estándar, va a ver mejor que antes (porque se resolvió la catarata), pero probablemente igual va a necesitar anteojos para ver nítido de lejos.

Cómo funciona el lente tórico

El lente tórico incorpora una corrección cilíndrica que cancela el astigmatismo corneal. Tiene una potencia diferente según el meridiano, diseñada específicamente para contrarrestar la irregularidad de la córnea de ese paciente.

La clave está en la alineación. El lente tórico debe quedar orientado en un eje muy preciso dentro del ojo. Una diferencia de pocos grados en su posición puede reducir significativamente la corrección del astigmatismo. Por eso la planificación preoperatoria y la técnica quirúrgica son tan importantes cuando se implanta un tórico.

¿Qué resultado se puede esperar con un lente tórico?

Un paciente con astigmatismo significativo que se opera con un lente tórico bien calculado y bien posicionado puede ver bien de lejos sin anteojos, incluso con astigmatismos relevantes. Para leer, igualmente va a necesitar anteojos — el tórico es monofocal en cuanto a distancias. Pero la calidad de la visión lejana mejora notablemente respecto a un monofocal estándar en ese mismo ojo.

La biometría avanzada: por qué importa tanto

Para calcular un lente tórico correctamente se necesita medir con precisión el astigmatismo corneal: cuántas dioptrías de astigmatismo tiene el paciente y en qué eje está orientado. Eso requiere equipamiento de biometría avanzada que va más allá de una simple medición de graduación.

La topografía corneal, la tomografía de segmento anterior y la biometría óptica son las herramientas que permiten ese nivel de detalle. Sin ellas, el cálculo del tórico puede ser impreciso y el resultado, decepcionante.

Un lente tórico mal calculado puede corregir el astigmatismo parcialmente, o incluso agregar astigmatismo en el eje incorrecto. Por eso, cuando se considera un lente tórico, la evaluación preoperatoria es tan importante como la cirugía misma.

¿Cuándo el monofocal es suficiente y cuándo conviene el tórico?

La respuesta depende principalmente de dos factores: el grado de astigmatismo del paciente y sus expectativas visuales.

La decisión es siempre conjunta

No hay un lente correcto en abstracto. Hay un lente correcto para esa persona, con esos ojos, esas expectativas y ese estilo de vida. La conversación preoperatoria con el cirujano es el momento para explorar esas variables.

Una pregunta que vale la pena hacerse antes de la consulta: "¿Qué me molestaría más — usar anteojos de lectura, o tener que lidiar con algún efecto visual nocturno?" La respuesta a esa pregunta orienta mucho la elección del lente.

Preguntas frecuentes

En la gran mayoría de los casos, sí. El lente monofocal corrige una sola distancia — habitualmente la visión lejana. Para leer, usar el teléfono o ver de cerca vas a necesitar anteojos de lectura. Esto no es un defecto del lente: es su diseño. Para quienes esto no es un problema, el monofocal da una visión lejana excelente y muy limpia.

El astigmatismo ocurre cuando la córnea tiene una curvatura irregular: en lugar de ser perfectamente redonda, es levemente ovalada. Eso hace que la luz se enfoque en puntos distintos, generando visión borrosa a todas las distancias. Un lente monofocal estándar no tiene la forma para compensar esa irregularidad. El lente tórico sí: viene diseñado con una orientación específica que cancela el astigmatismo.

El cálculo del lente tórico requiere una biometría avanzada que mida con precisión el grado y el eje del astigmatismo corneal. Con esos datos se selecciona el lente de potencia y orientación correctas. La alineación durante la cirugía es fundamental: una diferencia de pocos grados en la posición del lente puede reducir significativamente la corrección del astigmatismo.

Cuando el astigmatismo es leve o inexistente, el lente monofocal estándar es suficiente y da excelentes resultados. El tórico agrega valor cuando el astigmatismo es significativo y el paciente quiere ver bien de lejos sin anteojos. Si el astigmatismo es mínimo, la diferencia entre tórico y monofocal en el resultado final puede no ser clínicamente relevante.

Dr. Federico Corujo - Cirujano Oftalmólogo
Dr. Federico Corujo
Cirujano Oftalmólogo
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