Si tenés diabetes y te diagnosticaron catarata, probablemente tenés preguntas que van más allá de las habituales. ¿Puedo operarme? ¿Qué riesgos hay? ¿La glucemia tiene que estar perfecta? ¿Qué pasa con la vista si también tengo retinopatía?
Son preguntas completamente válidas. Y las respuestas son más tranquilizadoras de lo que muchos imaginan.
La diabetes no impide operarse de catarata. Lo que sí cambia es la forma en que se planifica y se hace el seguimiento. Este artículo lo explica con claridad.
Por qué la diabetes acelera el desarrollo de catarata
El cristalino necesita glucosa para funcionar, pero el exceso de glucosa lo daña. Cuando los niveles de azúcar en sangre son crónicamente elevados, el cristalino activa una vía metabólica que convierte glucosa en sorbitol, un compuesto que se acumula dentro del cristalino y altera su equilibrio hídrico.
El resultado es un cristalino que pierde transparencia antes de lo esperado para la edad. A esto se suma la glucosilación de las proteínas del cristalino: el azúcar se adhiere a las proteínas y las modifica, tornándolas opacas.
Por eso los pacientes diabéticos pueden tener catarata 10 o 15 años antes que personas de su misma edad sin diabetes, y la progresión suele ser más rápida. No siempre ocurre así, pero es un patrón frecuente.
La evaluación preoperatoria en el paciente diabético
Antes de planificar la cirugía, hay dos pasos que son particularmente importantes en los pacientes con diabetes:
1. Control glucémico
Un buen control de la glucemia reduce el riesgo de infección postoperatoria y favorece la cicatrización. Si el nivel de hemoglobina glicosilada (HbA1c) está muy elevado, es preferible coordinarlo con el médico tratante antes de operar.
Dicho eso: no es necesario llegar con valores perfectos. Si la catarata es significativa y el control glucémico razonable, la cirugía puede realizarse. La decisión se toma caso por caso.
2. Evaluación del fondo de ojo
Este paso es crítico. Antes de operar la catarata, es fundamental conocer el estado de la retina. Si hay retinopatía diabética activa —vasos anómalos, edema macular, hemorragias— el resultado visual después de la cirugía puede estar limitado aunque todo salga perfectamente.
No tiene sentido extraer una catarata y reemplazarla por un lente de alta calidad si la retina no está en condiciones de aprovechar esa nitidez. La evaluación retinal no es opcional: es parte del plan.
Un punto importante: La catarata puede dificultar la visualización del fondo de ojo. A veces la opacidad del cristalino impide evaluar bien la retina antes de operar. En esos casos, la evaluación se completa después de la cirugía. El cirujano y el médico tratante deben coordinarse para el seguimiento.
El rol del oftalmólogo en la coordinación
La cirugía de catarata en el paciente diabético no es solo trabajo del cirujano. Requiere una coordinación con el médico que trata la diabetes —ya sea el médico de cabecera, el internista o el endocrinólogo.
El objetivo es llegar a la cirugía con el mejor estado general posible. Eso incluye glucemia razonablemente controlada, tensión arterial en buen nivel, y sin infecciones activas.
En mi consulta, cuando veo un paciente diabético con catarata, siempre evalúo si es necesario solicitar exámenes adicionales o comunicarme con el equipo médico antes de programar la cirugía. No es burocracia: es parte de hacer las cosas bien.
La cirugía en sí: ¿es más compleja?
La técnica quirúrgica en un paciente diabético es, en general, la misma que en cualquier otro: facoemulsificación, con incisiones mínimas y recuperación rápida.
Lo que puede ser más complejo no es la cirugía sino la planificación alrededor de ella. La pupila dilatada puede reaccionar diferente en algunos diabéticos con larga data de enfermedad. La cicatrización puede ser algo más lenta. El riesgo de infección, aunque bajo, puede estar levemente elevado si el control glucémico no es óptimo.
Conociendo esos factores de antemano, se puede planificar para minimizarlos. No hay que entrar a la cirugía sin saber con qué ojo se va a trabajar.
¿Cuándo es urgente operar aunque el control glucémico no sea perfecto?
Hay situaciones donde la demora puede ser más riesgosa que la cirugía con glucemia no ideal: catarata muy avanzada que impide ver la retina, presión intraocular elevada por causa del cristalino, o impacto severo en la independencia del paciente. En esos casos, la decisión es operar y monitorear de cerca.
La elección del lente en el paciente diabético
Las mismas categorías de lentes están disponibles: monofocales, monofocal plus, EDOF y multifocales. Pero la elección debe ser más cuidadosa.
Los lentes multifocales requieren una retina en buenas condiciones para dar su mejor resultado. Si hay retinopatía activa o riesgo de edema macular, un multifocal puede generar más frustración que satisfacción. En esos casos, un lente monofocal o EDOF de alta calidad suele ser la elección más prudente.
Cuando la retina está en buenas condiciones, no hay razón para limitar las opciones. Un paciente diabético con buen control y retina sana puede ser candidato a un lente premium como cualquier otro.
Seguimiento postoperatorio: más estricto, no más difícil
Después de la cirugía, el paciente diabético necesita controles un poco más frecuentes. Los dos focos de atención son:
- Estado de la retina: se monitorea para detectar edema macular o progresión de retinopatía que pueda haberse activado en el postoperatorio.
- Presión intraocular: el glaucoma es más frecuente en diabéticos, y el período postoperatorio es un buen momento para chequearla.
- Signos de infección: aunque poco frecuentes, hay que estar atentos ante cualquier señal de enrojecimiento, dolor o pérdida visual en el postoperatorio inmediato.
Ese seguimiento no es una carga: es la forma de asegurarse de que el resultado se mantenga en el tiempo.
El mensaje final: la diabetes no es un impedimento
La catarata tiene solución quirúrgica. Y esa solución está disponible para los pacientes diabéticos. Lo que cambia es el proceso de evaluación previa y la atención durante el seguimiento.
Con una planificación adecuada, la coordinación correcta entre profesionales y expectativas bien informadas, la gran mayoría de los pacientes diabéticos obtiene muy buenos resultados en la cirugía de catarata.
Lo que no conviene es dejar pasar el tiempo sin evaluar la situación. Cuanto más avanza la catarata, más difícil se vuelve evaluar la retina, y más se acumula el impacto en la vida diaria.
Preguntas frecuentes
No. La diabetes no es un impedimento para la cirugía de catarata. Sí requiere una evaluación más completa, especialmente del fondo de ojo, y un buen control glucémico previo cuando es posible. La mayoría de los pacientes diabéticos se opera con muy buenos resultados.
El exceso de glucosa en sangre activa en el cristalino una vía metabólica que produce sorbitol, un compuesto que daña las fibras del cristalino. Además, la glucosilación de las proteínas cristalinianas las hace menos transparentes. El resultado es una opacificación más temprana y más rápida que en personas sin diabetes.
Lo ideal es llegar a la cirugía con el mejor control glucémico posible, pero no siempre es necesario esperar un valor perfecto. Hay situaciones donde la catarata es lo suficientemente grave como para operar aunque el control no sea óptimo. Esa decisión se toma caso por caso junto con el médico tratante.
Sí. Si hay retinopatía diabética activa o daño retinal significativo, el resultado visual después de la cirugía puede estar limitado, independientemente de cuán bien salga la técnica quirúrgica. Por eso es fundamental evaluar el estado de la retina antes de operar, para tener expectativas realistas del resultado final.
Las opciones son las mismas que para cualquier paciente, pero la elección debe ser más cuidadosa. Si hay retinopatía activa o riesgo de edema macular, los lentes multifocales pueden no ser la mejor opción, ya que requieren una retina en buenas condiciones para dar su mejor resultado.
¿Tenés diabetes y catarata?
Tu situación requiere una evaluación más completa — y eso es exactamente lo que hago. Evaluamos el cristalino, la retina y el estado general para darte un plan claro y realista.
Consultá por WhatsAppAtención en Montevideo, San José de Mayo y Libertad